Imagina que te vas de viaje en coche para visitar una ciudad que te encanta. Supongo que lo primero que vas a hacer es abrir Google Maps (o el TomTom Go) para pedirle que te cree una ruta, ¿no?
Por que coger el coche y decir «quiero ir hasta un pueblecito perdido en el norte de Francia a pasar unos días, pero como ya me las apaño bien en la carretera, no necesito mapa» sería muy loco.
Lo mismo que llegar a una ciudad, al otro lado del mundo, en la que no hablan tu lengua y cuyas costumbres no sabes y decir: me la voy a visitar a mi manera, no necesito guía ni nada.
Y es que… la jugada te puede salir muy bien, sí. Puedes vivir una aventura de esas a lo road movie, en la que descubres lugares fascinantes y duermes bajo las estrellas.
Pero siendo realistas, lo más probable es que te pierdas, que acabes durmiendo en un hotel de mierda porque no miraste la guía (o las reseñas en Google) y que, al final, ni siquiera llegues a ese lugar al que tanto ansiabas ir.
Pues eso mismo es lo que pasa con tus redes sociales si no tienes un plan: que lo más probables es que no consigas tus objetivos.
El plan social media
El plan social media no es más que eso: una ruta para llegar a tu destino en redes y que tiene en cuenta una serie de factores que te definen a ti (tu negocio, tu libro…) y a tus circunstancias. Porque no todos somos iguales ni estamos en el mismo punto ni queremos ir al mismo sitio.
Cuando una persona experta en redes sociales te dice que va a crear un plan social media lo que quiere decir es que hará un informe en el que analizará una serie de parámetros sobre ti, tus circunstancias, tu negocio, tu libro, etc, etc, etc, y que en base a eso te propondrá una serie de acciones para que consigas tus objetivos en redes sociales. Acciones que estén alineadas con todo eso.
¿Qué cosas se analizan en eso del plan social media?
Por ejemplo, si tienes un negocio, toca ver:
- Cómo es el negocio: valores, filosofía, método de trabajo, produco/servicio.
- Cliente ideal: su forma de vida, qué problemas tiene y cómo le ayuda el producto/servicio.
- Qué competencia tienes y qué estrategias está usando esa competencia en las redes sociales.
Y si lo que quieres es promocionar tu libro como escritor/a:
- Qué tipo de libro se trata: género, autopublicado/editorial, si es una saga…
- Cómo eres tú: personalidad, por qué has escritor el libro, si has ganado algún premio…
- Cómo es tu lector ideal: qué libros parecidos lee, qué autores/as sigue, dónde está…
- Cómo es el nicho al que pertenece tu libro: personas influyentes, otros autores/as, si hay portales especializados…
Una vez se han recopilado todos estos datos es mucho más fácil definir la estrategia concreta que se usará para conseguir los resultados que se buscan, las tareas que se van a realizar, cómo se va a analizar y qué va a costar todo ello.
Por poner un ejemplo un poco tonto: imagínate que alguien te dice que para ganar alcance en Instagram tienes que hacer reels bailando, pero a ti no te gusta porque eres una persona muy seria y tímida. Entonces… ¿por qué vas a incluir ese tipo de contenido que no te encaja y te hace sentir mal? Mejor buscar opciones que te encajen mejor, como los carruseles de alto valor.

Por qué necesitas un plan Social Media si quieres conseguir tus objetivos en redes
Cuando empiezo a trabajar en la gestión de las redes sociales de un cliente, lo primero que hago es la creación de un plan de social media. Es por eso que, durante el primer mes, no publicamos contenido en sus redes: nos dedicamos a preparar todo lo que vendrá después (y es mucho trabajo, desde luego).
Hay veces que la gente te dice: «uy no, yo no necesito ningún plan, solo quiero que publiques cuatro cosas en mi perfil para que así se vea activo».
Y en esos casos, siento decirles que la cosa no funciona así.
Porqué si no sabemos con qué estamos trabajando y para qué es muy difícil saber qué tenemos que publicar para conseguir objetivos.
Porque no se trata solo de «enseñar tus productos en internet para que los vean y los compren». Tu producto (o servicio) cubre un deseo o una necesidad de un grupo concreto de personas. Y a esas peronas son a las que tienes que llegar el mensaje.
Por ejemplo, si vendes comida para perros tendrás que llegar al público que tenga perro, ¿no? ¿De qué te sirve que 50.000 personas vean tu contenido, si no tienen perro y no te van a comprar? No eres una cuenta personal que publica por amor al arte. Estás en Instagram como parte de un negocio.
Por eso es tan importante estudiar el producto, el público objetivo y la competéncia.
El prodcuto, para ver de qué manera ayuda al posible comprador y cuáles son sus características; el público, para entender cómo podemos entrarle o impactarle con la información que le queremos transmitir; y la competéncia, porque nos interesa ver cómo nos podemos diferenciar.
Y con los libros pasa lo mismo. Los libros no son para todo el mundo. Si estamos promocionando una novela negra, tendremos que buscar el público específico que lea ese género. Porque sí, hay gente que lee de todo. Muy bien. Pero la mayoría no. Y cuando promocionas tu libro lo que te interesa es impactar a tu público ideal, no hacer un lanzamiento al aire «por si alguien se anima a leerlo». Porque si solo te dedicas a hacer «lanzamientos al aire» estarás perdiendo o tiempo o dinero. Y, no sé cómo lo llevas tú, pero eso es algo que nos falta a todos.
Y como sé que a todo el mundo le encantan las listas y queda superprofesional meterlas en este tipo de artículos, aquí te dejo 3 motivos por los que necesitas un plan social media para tu negocio o libro:
- Te da claridad: si defines bien los parámetros que te cuento más arriba y también los OBJETIVOS REALES (no los de vanidad) es más fácil definir qué estrategias puedes usar para conseguir esos objetivos.
- Te da coherencia: tener claro desde un principio quién eres, qué haces, cómo lo haces, a quién te diriges y qué te hace especial te ayuda a crear una marca sólida y confiable, y a poner en claro tu comunicación. Porque al final todo esto de lo que trata es de COMUNICAR el valor de lo que vendes, para que así la gente lo compre.
- Ahorras tiempo y recursos: si tienes un plan no vas por ahí improvisando sobre la marcha o haciendo pruebas «porque sabes que tienes que publicar, pero hoy no estás inspirado/a». Tus acciones se vuelven más efectivas y ves si realmente lo que haces sirve de algo o mejor intentas otra cosa CON DATOS QUE LO RESPALDEN.
Y ahora… ¿sigues pensando que con publicar cualquier cosa en redes basta para promocionar tu negocio o tu libro?
Si tienes cualquier duda, déjala en los comentarios o búscame en Instagram (@ar.editora). Me encantará charlar contigo.