Narrativas digitales: cómo contar historias en el siglo XXI

El papel ha muerto. Larga vida al papel.

No, es broma. Eso está muy lejos de ser cierto, sobre todo en el mundo de la literatura. Y es que, aunque en cuanto a consumo de ficción existe un auge increíble medios audiovisuales (series y videojuegos), cuando hablamos de literatura sigue habiendo una fijación casi devota con el papel, un fetichismo por el olor y el tacto de las páginas, una creencia inconsciente de que si es bueno de verdad tiene que estar impreso sobre una hoja.

Pero nos hemos adentrado en el mundo de lo digital, de la web 2.0 y ya no hay marcha atrás. Así que… ¿por qué no aprovechar estos nuevos recursos digitales para seguir haciendo aquello que nos gusta: contar historias?Sigue leyendo “Narrativas digitales: cómo contar historias en el siglo XXI”

Sobre trigger warnings o advertencias de contenido sensible

Desde hace algunos años, el mundo de la enseñanza (sobre todo el de la enseñanza universitaria estadounidense) se ha visto inmerso en el debate sobre la necesidad de incluir las advertencias de contenido sensible o trigger warnings en las clases y también en las lecturas, para ayudar a aquellas personas que lo necesiten a enfrentarse a lecturas problemáticas, lo que ha trasladado el debate también hasta el mundo de la literatura y de la edición. De hecho, ya hay editoriales que los usan, y en el mundo del fanfic (sobre todo en el portal Archive of Our Own) su uso está muy extendido.

¿Pero qué son exactamente los trigger warnings?

Si nos vamos al Diccionario de Cambridge, este los define como: «Declaración a principio de una obra escrita o al inicio de un vídeo, etc., para avisar al público de que pueden encontrar contenido muy perturbador, en especial si este ha sufrido una experiencia similar. Se supone que los trigger warnings protegen a la gente de recuerdos postraumáticos».

Cuando hablamos de contenido sensible nos referimos a cierto tipo de contenido específico que puede causar una fuerte reacción fisiológica en personas que sufren de estrés postraumático o de desórdenes por ansiedad. Así, las advertencias se colocan para advertir al lector de ese contenido. La actitud del lector en esos casos puede ser la de enfrentarse a esa lectura siendo consciente de lo que se encontrará en ella y, por lo tanto, preparándose mentalmente (a veces, encontrarse contenido sensible sin esperarlo es lo que genera mayor impacto, mientras que si el lector va sobre aviso, puede activar mecanismos de defensa para que la lectura no le afecte tanto), o bien la de no leer el libro, porque no se siente capacitado para hacerlo.

Algunos estudios aseguran que la evitación de este contenido sensible puede generar conductas evitativas que impidan que esas personas desarrollen herramientas propias para enfrentarse a sus miedos y convierten sus traumas en el centro de su identidad. Sin embargo, como editores pienso que es importante que nos planteemos quiénes somos nosotros para juzgar la manera en que cada uno afronta sus traumas. Si a una persona le da miedo coger el autobús porque le dan miedo las multitudes, no le vamos a obligar a subir en uno; como mucho le recomendaremos que busque ayuda para superar sus miedos. Por eso, pienso que es lo mismo con los libros: si una persona ha sufrido violencia sexual o no soporta el maltrato animal, y no quiere leer libros que se lo recuerden, nadie debería obligarle a hacerlo. Que luego esa persona, por iniciativa propia, decida trabajar en sus miedos y acuda a un especialista para hacerlo, es otro tema. Quizás cuando lo haya hecho y se sienta fuerte pueda volver a esas lecturas que tuvo que dejar de lado porque no se atrevía a enfrentarse a ellas. Creo que nadie debería tener el poder sobre otro para escoger por él o ella, ni siquiera un editor, y si una persona no está preparada para una lectura, no se la puede obligarla a pasar por ella «para endurecerse» o para «superar el trauma». Las cosas no funcionan así. Por eso, si como garantes de la literatura y de compartir el conocimiento está en nuestra mano hacer más fácil y más accesible esa literatura y cultura, no veo por qué no vamos a ponérselo más fácil a aquellos lectores que lo necesiten.

Citando a la terapeuta Sheffa Ariens, consultora de la editorial Thorntree Press, y que les ayudó en su proceso de desarrollo de las advertencia y notas de contenido sensible para su libro Purple Prose:

«El objetivo no es proteger al lector del contenido problemático, sino dejar que decida si el momento en el que se encuentra es el mejor para aproximarse a ese contenido. Por ejemplo, si el lector tiene una depresión profunda y quiere leer un artículo sobre niños-soldado en Uganda, será de mucha ayuda saber cómo de doloroso a nivel emocional puede llegar a ser el artículo… El objetivo es el consentimiento y la autorregulación».

Caution
Goh Rhy Yan

Las advertencias de contenido sensible no deben confundirse con la censura. Como su nombre indica, se trata de «advertencias»: avisan a las personas que lo necesitan de un contenido que les puede causar daño. La mayoría de los lectores no las necesita y, por supuesto, no las consulta. Tampoco son una forma de señalar al autor (no están en contra de lo que ha escrito, están dirigidas al lector) ni de destripar la obra; así pues, su definición es genérica, no se trata de especificar una escena en concreto, solo de advertir que en cierto momento la historia aborda cierto tema. De todos modos, si alguien no quiere saber qué contenido posee la obra, no tiene ninguna obligación de consultar esas advertencias, mientras que una persona que sea consciente de que determinadas escenas le resultan dañinas, puede evitarlas gracias a esas advertencias.

Como siempre suele ocurrir en estos casos, los círculos no comerciales son mucho más abiertos a la innovación y a la propuesta de nuevos modelos, y por eso encontramos en el mundo del fanfic un uso tan extendido de los trigger warnings.

Un ejemplo muy gráfico de eso es el del portal Archive of Our Own, uno de los más usados para la publicación de fanfics. Este sitio web ha desarrollado un sistema de clasificación propio de las obras que se publican allí, que incorpora por una parte una clasificación a partir de una lista de opciones predeterminadas y estandarizadas (fandom al que pertenece la historia, personajes, tipo de pareja, rating), pero que al mismo tiempo añade un sistema de etiquetaje que permite añadir las tags (etiquetas) que se deseen para describir la obra: tanto los tropes (que son convenciones en la narración, una manera abreviada de describir situaciones que el narrador asume que su audiencia va a reconocer), como los trigger warnings. De ese modo, cuando un usuario utiliza el buscador del portal para encontrar una obra que encaje con sus gustos o deseos puede escoger tanto elementos que quiere que estén presentes, como los que no.

Llegados a este punto, en el que parece tan evidente que el uso de advertencias de contenido sensible es más ventajoso que contraproducente, el debate quizás debería trasladarse a definir qué temas deben marcarse problemáticos, porque abusar de etiquetas tampoco es la solución. En la página de Wikipedia del término trauma trigger se explica que los disparadores de ansiedad son personales y específicos, y dependen de la experiencia de cada persona. Sin embargo, hay una especie de acuerdo general para definir el contenido que merece el calificativo de material de contenido sensible: la violencia (física, sexual, discriminatoria) y las enfermedades mentales (suicidio, desórdenes alimenticios, autolesiones). En la Geek Feminism Wiki, encontramos un listado de lo que los blogs feministas agregados y los escritores pertenecientes al fandom consideran como tales.

En España tenemos algunos ejemplo de editoriales que utilizan un sistema de advertencias de contenido sensible, como son Cerbero o Hati. Por otro lado, en el artículo «Content notes and trigger warnings: a premier for editors», publicado en el portal Talk Science To Me, Ilnyckyj da unos cuantos consejos muy buenos para editar obras con advertencias de contenido sensible (el artículo es en inglés, pero os lo recomiendo mucho si os dedicáis a esto de la edición). Estos tips son:

  • Utilizar las advertencias solo cuando sea necesario. Avisar, pero no asustar. Muchas veces, lo que buscan las advertencias de contenido es ayudar al lector con un pasaje complicado que puede causar problemas, llevarlo de la mano en esa experiencia, por lo tanto, hay que ir con cuidado sobre cómo se avisa para que el aviso no cause más daño que el propio texto.
  • Trabaja con el autor y con expertos en la materia. Sobre todo cuando no conoces lo suficiente una materia para determinar si es potencialmente perturbadora.
  • Coloca las advertencias en un lugar adecuado. Aquí entra en juego el diseño del libro: saber dónde puede buscar ese posible lector la advertencia, pero sin dañar el flujo del libro (y aquí añado una apreciación persona: ¡y sin que esas advertencias afecten a la gente que no quiere leerlas!).
  • Ten en cuenta todos los formatos del libro. La gente no lee los ebooks de la misma forma que los libros de papel, así que hay que buscar la manera de que esas advertencias, como en la edición física, sean fácilmente encontrables sin molestar.

En conclusión, las advertencias de contenido sensible son un recurso que las editoriales deberían empezar a tener en mayor consideración. A pesar de que puedan tener ciertas desventajas, bien usadas también pueden ayudar al lector que sufre de estrés postraumático o de ansiedad a escoger si es un buen momento para enfrentarse a una lectura o, por el contrario, no está preparado emocionalmente. Vivimos en una sociedad que busca ser cada vez más empática con todas las formas de ver el mundo y tomarse más en serio la salud mental, ¿por qué no utilizar una herramienta que nos ayude a alcanzar este objetivo?

 

Referencias:

Huang, Angela. (26/11/17). «Do books need trigger warnings?». En The Boar: https://theboar.org/2017/11/books-need-trigger-warnings/.

Palus, Shanon. (12/07/19). «The latest study on trigger warnings finally convinced me they’re not worth it». En Slate: https://slate.com/technology/2019/07/trigger-warnings-research-shows-they-dont-work-might-hurt.html.

—. (12/12/17). «An introduction to content warnings ans trigger warnings». En Inclusive Teaching: https://sites.lsa.umich.edu/inclusive-teaching/2017/12/12/an-introduction-to-content-warnings-and-trigger-warnings/.

No, el algoritmo no matará al editor

Hace unos días se publicaba en El País un artículo que bajo el titular «El algoritmo desafía al instinto en la toma de decisiones» rezaba: «Los grandes grupos empiezan a apoyarse en el análisis del big data para identificar cómo son sus lectores y qué títulos quieren para acortar el margen comercial de error».

El artículo lanzaba una pregunta al aire: ¿supone esto la muerte del editor más tradicional? Y mi opinión al respecto, que desarrollo en este post, es que no. Porque una cosa son los editores y otra los publishers, y porque los grandes grupos llevan tiempo mercantilizando la literatura y eso no ha impedido que muchos proyectos independientes siguieran adelante, con grandes editores a la cabeza.Sigue leyendo “No, el algoritmo no matará al editor”

Preventa de la antología “¿Quién está en la Luna?”

¡Ya la tenemos aquí!

El 20 de febrero Hati Ediciones publica la antología ¿Quién está en la Luna?, de la que os hablé en esta otra entrada y que recoge 10 relatos de ciencia ficción para niñas y niños de entre 8 y 12 años. El libro tendrá un precio de 15€ y recogerá relatos de Marina Tena, Laura Morán Iglesias, Lou M. Costa, Raquel Aysa Martínez, Mercè Homar Mas, Sheila Carnero, Giny Valrís, Alejandro Valanzuela Núñez y de una servidora.Sigue leyendo “Preventa de la antología “¿Quién está en la Luna?””

Cerrado por vacaciones

¡Hola lectoras y lectores!

Puesto que las próximas semanas no le voy a poder dedicar mucho tiempo a la web y, además, se acercan fiestas y todo el mundo suele estar muy ocupado con las compras, las comidas y los regalos, el blog cerrará hasta mediados o finales de enero (depende de los compromisos que tengo). Por eso no habrá entradas durante estos días, salvo que tenga alguna novedad importante que comentaros.

Así que os deseo unas felices fiestas y una buena entrada de año, y nos vemos de nuevo en 2020 con nuevo contenido relacionado con el mundo editorial, la escritura y mis publicaciones.

¡Un abrazo!

Entrevista a Rebecca Roanhorse

La Nave Invisible

Entre los días 8 y 12 de noviembre, la autora estadounidense Rebecca Roanhorse estuvo en Barcelona para participar en el I Seminari de Gèneres Fantàstics, organizado por l’Associació d’Escriptors en Llengua Catalana, y para dar unas cuantas charlas, tanto para los medios como para los aficionados al género.

En La Nave Invisible no quisimos desaprovechar esta oportunidad, ya que El rastre del llamp (Mai Més) nos ha gustado mucho, así como también otras obras de la autora (Bienvenido a su auténtica experiencia india y Star Wars: El renacer de la resistencia). Así que Laura S. Maquilón, Clara Jáuregui y Anna Roldós hemos estado en estas charlas de Roanhorse para poder hablar un poco con ella y conocer más sobre sus historias, su proceso creativo y su visión de las cosas.

Rebecca Roanhorse en el I Seminari de Gèneres Fantàstics. Fotografía de Came Esteve / AELC.

A continuación compartimos…

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Cosas que he aprendido durante este #NaNoWrimo19

Este noviembre, como cada noviembre desde hace muchos años, se ha llevado a cabo el NaNoWriMo(National Novel Writting Month), que es una iniciativa que consiste en escribir una novela de 50.000 palabras en un mes y que pretende animar a la gente a escribir, crear una rutina de trabajo y hacer que el apoyo mutuo nos anime en momentos de bajón.

Este ha sido el primer año que he conseguido superar el reto, pero lo he hecho con un planteamiento un poco diferente al habitual: mi objetivo no era tanto las palabras sino dedicarle un tiempo concreto a la historia cada día para crear una rutina alrededor de esta. ¿Por qué lo he hecho así? Porque las primeras veces que participé no conseguí superarlo y con el tiempo me di cuenta de que lo que ocurría era que el planteamiento «oficial» no me satisfacía y necesitaba crear uno que se ajustara a mi método de escritura. Y de ahí nace esta entrada. Esta es mi experiencia personal y espero que quizás os ayude a encontrar vuestro propio camino.Sigue leyendo “Cosas que he aprendido durante este #NaNoWrimo19”

Recursos para hacer una portada

Siguiendo la línea de artículos dedicados al diseño de libros, hoy os quiero hablar de algunos recursos gratuitos para diseñar una cubierta, algo especialmente indicado si somos autoeditados sin muchos recursos o si, sencillamente, queremos crear una cubierta para nuestro relato o novela para uso propio.Sigue leyendo “Recursos para hacer una portada”

Más matrimonios felices en ficción, por favor

Hace unos días, cruzó mi TL de Twitter el titular de una entrevista que ponía «Es mucho más fácil escribir sobre deseo y obsesión que sobre un matrimonio feliz». Quizás porque me gustan los matrimonios felices, me lancé de cabeza a leer, porque pensaba que lo que quería reivindicar esa frase demoledora era precisamente lo contrario a lo que decía que decía. Pero me llevé un gran chasco al descubrir que no, que simplemente la autora a la que entrevistaban (Sally Rooney) quería decir exactamente eso, que para ella era más fácil escribir sobre lo primero que sobre lo segundo, algo que confirmaba en la afirmación: «Me encantaría poder escribir un relato interesante en una novela compleja sobre una relación estable, pero no sabría cómo hacerlo. Así que me he quedado atascada escribiendo sobre relaciones que no funcionan».

Este es un tema al que doy vueltas continuamente. ¿Por qué los matrimonios/parejas en la ficción suelen ser tan desgraciados en ficción? ¿Por qué existe esa creencia generalizada de que la única manera de hacer avanzar una trama relacionada con una relación es putear a sus integrantes, hacerlos sufrir, ponérselo difícil, retorcer esa relación hasta que ya no se puede más, dejando a los lectores con el corazón en un puño, sufriendo por el devenir se la pareja? ¿Es vagancia? ¿Es como los tropos de la violación, que están tan arraigados que a muchos les cuesta horrores quitárselos de encima, porque implica pensar nuevas formas de narrar y de hacer evolucionar a los personajes? ¿Es porque nuestra sociedad sigue sin dar valor a algo tan íntimo como una relación estable, porque lo encuentra inocente? Ya sabemos que la Literatura de Verdad es muy triste y desgraciada, y solo trata temas profundos *léase con voz grabe, de intelectual muy culto*, no las nimiedades de una pareja feliz.Sigue leyendo “Más matrimonios felices en ficción, por favor”

Entrevista a Jeong Soyeon

La Nave Invisible

Hace un tiempo, me topé por casualidad con la figura de Jeong Soyeon, gracias a un artículo publicado en el fanzine anglo-japonés Rikka Zine. Llevo un tiempo un poco obsesionada con Corea y también con la ciencia ficción que viene de Asia Oriental (la antología de ciencia ficción china Planetas Invisibles, publicada en España por Runas, me pareció una maravilla). Así que enseguida me puse a investigar a esta autora, por si había algo de ella que pudiese leer, aunque fuese en inglés. Y hoy os vengo a contar lo que he descubierto.

Jeong Soyeon.

Jeong Soyeon (정소연) es una escritora de ciencia ficción surcoreana nacida en el 1983. Licenciada en filosofía y bienestar social, es, además de escritora, traductora de obras inglesas de ciencia ficción contemporánea al coreano y abogada por los derechos humanos. Por si eso fuera poco, también es fundadora y presidenta de la…

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