En uno de los artículos anteriores te hablaba de la importancia de la marca como escritor/a (puesto que tener una personalidad definida nos hace magnéticos para los demás) y cómo podías trabajarla a través de 4 pilares.
Uno de esos pilares era la comunicación y el mensaje que transmites, ya que eso te permite que tu público objetivo te conozca y conozca tu libro; además de que esa comunicación hace que te perciban de una manera u otra y te posiciona dentro del mar de escritores y libros que hay en las redes sociales.
Así que en este post me voy a centrar en este aspecto para desarrollarlo un poco mejor.
Para que entiendas de qué te hablo cuando hablo de comunicación y mensaje: cuando publicas un post en Instagram para hablar de tu libro (y promocionarlo) lo que estás haciendo es transmitir un mensaje.
Seguro que te acuerdas de cuando en el cole estudiabas eso de: emisor, receptor, canal, código, contexto y mensaje.
Pues bien, el mensaje es el núcleo de esa comunicación, su parte más esencial. Y por eso hay que trabajarlo muy bien y tener en cuenta detalles como el objetivo o a quién se lo estás mandando, para poder crearlo personalizarlo al máximo (cuanto más personalizado un mensaje, más éxito tiene porque el receptor se siente más interpelado y pone más atención, ¡así que nada de vaguedades a la hora de transmitir mensajes, por favor!).
¿Y qué debe tener ese mensaje para llamar la atención de tu receptor?
Una de las primeras cosas que debes tener en cuenta es que, en tu caso, el objetivo de tu mensaje es PERSUADIR.
[Por favor, interpreta esta palabra en el mejor de los sentidos posibles, no te estoy hablando de manipular a la gente para que haga cosas que no quiere, sino de darle razones de peso para hacer algo que al final sí le interesa y a ti también te conviene, como es leer tu libro].
Por lo tanto, dentro de ese mensaje, deberá haber razones de peso para que esa persona vaya a invertir su valiosísimo tiempo en leer tu libro. Porque seamos sinceras, hoy en día la gente está muy ocupada y tiene muchas opciones a su alcance: ver una serie o peli, jugar a un videojuego, leer uno de los millones de libros disponibles, ponerse la radio o la tele, escuchar un podcast, leer un cómic, ponerse a ver TikToks… Que dediquen un rato a leer nuestro libro es muy difícil y un gran halago para nuestra obra.
Así pues, dentro de ese mensaje no puedes ser genérico/a, ni centrarte en información superflua. Nada de “mira, un libro, ahí lo tienes”. Tienes que ir al meollo de la cuestión, a esos elementos que hacen que tu lector/a ideal decida, de repente, que se muere por leer tu libro, eso que le toca la fibra que hace que sienta que ese libro del que le estás hablando está destinado para él o ella, que es justo lo que necesita en este momento.
¿Cómo descubres esos elementos que hacen que tu lector/a potencial acabe leyendo tu libro?
Empieza por hacerte unas cuántas preguntas.
1/ ¿Qué desea conseguir tu lector/a al leer tu libro? ¿Cuál es el destino que quiere alcanzar? ¿Qué busca, realmente?
El DESTINO puede ser muy diferente dependiendo del tipo de libro que tengas entre manos.
Si se trata de una obra literaria, probablemente tu lector/a buscará vivir una experiencia determinada con la lectura o un estado emocional concreto: reírse, pasar miedo, disfrutar de la belleza del lenguaje, reflexionar sobre el mundo… Eso también dependerá mucho del género del libro, porque cada tipo de lector busca algo concreto al leer.
En cambio, si se trata de un manual o un libro de marca personal, probablemente tu lector/a buscará una solución a un problema particular en el que tú, con la experiencia que has adquirido por lo que sea (es tu profesión, lo has vivido en primera persona, te has documentado muchísimo…) y has plasmado en tu libro, le puedes ayudar.
2/ ¿Cómo le das eso que quiere tu lector/a a través de tu libro? ¿Qué tiene de especial tu libro y que lo hace diferente de los otros 100 parecidos que se encuentran en el mercado?
Esto, en marketing, se conoce como la PROPUESTA DE VALOR y, de nuevo, dependiendo del tipo de libro, será bastante diferente.
Siguiendo con los ejemplos anteriores, si tienes una novela de humor, le puedes contar a tu posible lector/a que le ayudarás a pasar un buen rato y reírse a carcajadas [destino] mediante situaciones rocambolescas y un uso muy fino del lenguaje [la forma en la que el lector llegará al destino], que dan una vuelta de tuerca a las historias de humor que ya hay en el mercado [punto de diferenciación].
Y si estás hablando de un manual sobre cómo dormir bien, le puedes contar a tu posible lector/a que le ayudarás a dormir una noche del tirón sin sentir que se ahoga de ansiedad [destino] mediante un método probado y estudiado por ti, que eres experto en este tema por las razones que sean [la forma en la que el lector llegará al destino], y que además te alejas del método habitual que se encuentra en los otros libros parecidos, porque tu enfoque es mucho más práctico y holístico [punto de diferenciación].
¿Te vas haciendo una idea?
La forma del mensaje, otro elemento importante
Ante todo, ten en cuenta que las redes sociales son un medio principalmente visual (sí, podríamos decir que en Twitter el texto es muy importante, pero si mides el éxito que tiene una publicación con imagen y una sin, verás que la primera es mucho mayor). Así que la parte estética y el formato audiovisual que le vas a dar al mensaje es importante, aunque no te guste.
¿Importante en qué sentido? ¿Cómo tiene que ser para captar la atención?
Eso también depende de a quién le estés mandando tu mensaje. Al público más joven, por ejemplo, le suele gustar un contenido más espontáneo y directo, sin tanta edición. A la generación millennial, nos gustan las cosas bien hechas y trabajadas.
Aquí no te queda otra que estudiar a tu público para hacerte una idea de qué tipo de contenido puede irte mejor (échale un ojo a las cuentas que más consumen para ver cómo son sus posts, o fíjate en tus seguidores más fieles para ver cómo publican ellos). Y también ir probando. Aunque suene redundante: probar y ver qué funciona es la mejor forma de saber qué funciona.
Te dejo algunas de las tendencias de diseño y contenido en redes sociales de 2023, extraídas de varias fuentes, por si alguna te sirve de inspiración:
- El vídeo corto tiene mucha capacidad de captar la atención (TikTok y reels), aunque no siempre es bueno para convertir esa atención en acción.
- En cuanto a diseño: el minimalismo está de moda. También la estética retro y los degradados. Si lo tuyo no es el diseño, puedes usar Canva para crear las publicaciones para tus redes, es una herramienta estupenda porque tiene miles de plantillas (incluso gratis) que puedes adaptar a tu contenido.
- Se lleva mucho el storytelling (contar historias sobre lo que haces y por qué). Esto lo puedes aplicar explicando qué te llevo a escribir tu libro, cómo fue el proceso, cómo ha ayudado ese libro a algunas personas que ya lo hayan leído…
- El UGC (que no es otra cosa que el contenido que tus lectoras/es crean sobre tu libro: reseñas, fotos, comentarios…) es el rey. ¡Compártelo en tu cuenta!
Hay muchísimas posibilidades y dependen, sobre todo, de la creatividad que tengas. No se trata de que ahora, de repente, tengas que estudiar un máster en diseño gráfico para ponerte a publicar. Pero al menos cuida un poco la estética. Nada de fotos cortadas, movidas, borrosas o con poca luz, por favor.
En resumen, cuando estás creando un post en tu cuenta de escritora para comunicar algo se trata de que definas primero el mensaje teniendo en cuenta el objetivo y a quién se lo quieres transmitir, y después busques cómo darle forma a ese mensaje, teniendo en cuenta cuáles son los gustos particulares de ese público (si les gusta un diseño concreto, si prefieren texto a imagen, si prefieren vídeos a fotos, si les toca más la fibra una historia que una reseña… etc, etc, etc.).
Y esto es todo por este artículo. Espero que todas estas ideas te hayan sido útiles y te ayuden a empezar a definir el mensaje que usarás para persuadir a tus lectores/as de que lean tu libro.
Y si tienes alguna duda, déjala en los comentarios o búscame en Instagram (@ar.editora). Me encantará charlar contigo.